JULIAN MARCOS: “NUNCA DEJES DE SONREIR Y APRENDER JUGANDO”

JULIAN MARCOS: “NUNCA DEJES DE SONREIR Y APRENDER JUGANDO”

El futbol es un deporte internacional y tiene unos valores que lo hace increíble. En el año 2014, nuestro compañero Julián Marcos decidió establecerse en Colombia y allí puso en marcha la Escuela de Futbol del Real Mallorca en Bogotá. ¿Quién es Julián Marcos? Nos encontramos ante uno de los mejores futbolistas ibicencos que han salido en los últimos años, Julián nació en Ibiza el día 14 de diciembre de 1970 y ha jugado en el filial del Real Mallorca a finales de los años 80 y principios de los años noventa coincidiendo con una de las mejores generaciones de futbolistas de las Islas que abanderaba Miquel Ángel Nadal y en esos años comenzaban a despuntar jugadores como Gabriel Vidal, Paco “Chchi” Soler, Perico Del Campo o Marcos Martín de la Fuente. Además, nos encontramos con una nueva generación que comenzaba a pedir paso en el club mallorquinista como Julián Ronda (q.e.p.d), Antoni Prats o Pepe Gálvez. También algunos compañeros nuestros de Mallorca Legends comenzaban a asomarse en el Real Mallorca demostrando su calidad nombres como Raúl Olmos o Pepe Luque.

En nuestro “Conociendo a nuestros” Legends nos trasladamos en la distancia para tener una charla muy amena con nuestro compañero Julián Marcos.

Julián Marcos: El compañero de Mallorca Legends:

Juan Ramón Pons: ¿Cómo ves desde la distancia la aparición de la Asociación Mallorca Legends?

Julián Marcos: “Es un grupo de amigos, de grandes futbolistas y mejores personas que demuestran con sus actividades solidarias que siguen trabajando con el objetivo de ayudar a los más débiles. Ellos siempre están dispuestos a colaborar, pero como personas son fantásticos y es un orgullo de formar parte de Mallorca Legends”.

¿Cómo conociste a la Asociación? ¿Qué te llevo a entrar en ella?

“Cuando vine a Colombia en enero 2014, tomamos la decisión familiar de venir desde Mallorca hasta Bogotá con todo el proyecto de la escuela que salió de la Asociación de Veteranos del Mallorca y a partir de ello, comenzamos a coincidir, pero poco a poco fue saliendo la vinculación con Mallorca Legends con jugadores que son referencia dentro del club y por mi parte, siempre he estado dispuesto a colaborar”.

¿Cuáles son los valores que desprende Mallorca Legends?

“Veo una gran predisposición enorme a la hora de colaborar en lo que haga falta. Hay muchos exjugadores internacionales y que han estado en la elite. Es una circunstancia que abre puertas, sin embargo, ellos siempre están colaborando en muchos aspectos desde el punto de vista solidario. Nosotros como amigos, reunirnos, jugar al futbol y colaborar entre todos”.

 

Escuela Real Mallorca de Bogotá:

¿Qué es la Escuela Real Mallorca de Bogotá? ¿Cuáles son los rasgos que la definen?

El proyecto surgió antes de venir yo hacia Colombia, surgió la idea a través de la Asociación de los Ex jugadores del Mallorca donde contamos con figuras como Iván Campo, Raúl Pareja y el entonces Presidente Julián Mir. La idea era crear una escuela de futbol con el nombre del Real Mallorca y llevar el nombre del del club en este punto del mundo. Nuestro principal objetivo es trabajo es educar y formar a niños desde los seis años hasta los 12 años, pero también fomentar mallorquinismo. En Colombia el futbol es un deporte muy importante, donde se practica en muchos parques, la gente vive los partidos con pasión y también ha ayudado la presencia de jugadores colombianos en Europa como el “Cucho” Hernández en el Mallorca”.

¿Cuál es la tarea que tiene la Escuela de Futbol de Bogotá a partir de la formación de jugadores?

Realmente la etapa de iniciación la formación va encaminada en formar en valores a través del futbol. Es decir, educación, respeto y colaboración en equipo. Nosotros contamos con varios niveles de formación desde alevín que comprende los seis años donde se enseñan más estos valores que jugar al futbol realmente y ahora íbamos a poner la segunda fase es la etapa competitiva que va desde los 12 hasta los 15 años que ya se juega al futbol once que equivale a las categorías infantil o cadete en España; y finalmente, tendríamos el alto rendimiento donde ya nos iríamos hasta juvenil. Ahora mismo, cada etapa la forman cuatro años y el trabajo especifico es más de motricidad, espacios reducidos, teniendo en cuenta los grupos de edad, pero, sobre todo, educar y formar en valores. Aunque destaco siempre: Divertirte. No formamos futbolistas sino también personas”.

¿Crees que los valores del futbol se han perdido en la actualidad?

“Hay que diferenciar el futbol el futbol formativo y el futbol profesional que se ha convertido en un negocio enorme donde los jugadores forman parte de un mercado donde hay grandes empresas. No podemos olvidar que para formar personas es esencial el futbol formativo porque el futbol aporta valores que también valen para toda la vida ya sea el respeto tanto al compañero como al profesor. Además, soy partidario de que en el futbol formativo no debería haber entrenadores sino formadores, pero después en la etapa juvenil ya sí los entrenadores ya entran en juego porque es una etapa de alto rendimiento porque antes hay que mimar a las personas”.

¿Qué le dirías a un niño o una niña que quiera jugar a futbol?

“Nosotros tenemos una frase en la Escuela: Nunca dejes de sonreír y aprender jugando. Esa es nuestra base porque en estas edades si te diviertes aprendes y progresas. Todas las etapas generan ilusión para lo que haces y en el futbol debes tener la ilusión desde la base. Aunque también lo que es muy importante no dejar los estudios bajo ningún concepto porque la educación deportiva tiene que ir de la mano de la educación deportiva”.

Julián Marcos: La persona.

¿Quién es Julián Marcos? ¿Y que te trajo a Colombia?

El amor tiene estas cosas. Mi esposa es de Bogotá, llevaba catorce años en las Islas y tomamos la decisión valorándolo desde un punto de vista profesional. Sin ir más lejos yo en el año 2010 estaba trabajando en el sector financiero, ese año volví a contactar con gente del Mallorca, estuve en 2013 estuve dirigiendo una oficina en Manacor, durante la crisis me iban a trasladar a Barcelona y entonces decidimos comprar una casa en Bogotá, pero nos vinimos hace seis años. Desgraciadamente este año no sabemos si podremos venir a las Islas hasta finales de agosto que no se podrán realizar viajes internacionales, estamos un poco tristes por ello y ahora toca sentido común”

¿Cómo es Colombia?

Ha cambiado mucho para bien. Recordemos que en Colombia había un conflicto con las FARC, ahora se firmó la paz y me quedo con la gente. Los colombianos son familiares, acogedores y realmente no te quieres irte de Colombia. Es una maravilla de país porque hay una gran diversidad, por ejemplo, en Bogotá hay unos 10 millones de habitantes. Recuerda que Bogotá es la capital donde se centra el aspecto económico, pero después está Cartagena de Indias donde nos encontramos un potente sector turístico y finalmente, Medellín que junto a Bogotá tiran del carro económico. No obstante, en la capital nos podemos encontrar con una ciudad rodeada de cordilleras y ahora tienen planificado construir un metro. En definitiva, no tengo ninguna queja de Colombia porque al extranjero lo recibe de forma muy abierta y basta que te diga que las mejores universidades de Latinoamérica están en Colombia”.

 

¿Cómo habéis vivido la crisis del Covid19 en Colombia?

“Ahora estamos en la peor etapa de la emergencia sanitaria porque suben los contagios y los fallecimiento. Todo comenzó a finales de marzo, pero esta situación nos ha hecho ver que lo más importante es disfrutar de la salud y de nuestras amistades. En definitiva, tendremos que aprender mucho de esta crisis y hasta los gobiernos también tendrían que plantearse un periodo de cuarentena anual para la naturaleza porque también el planeta se ha regenerado mucho”.

¿Echas de menos las Islas Baleares?

“¡No lo sabes bien! Especialmente, cuando acaba el curso escolar español, ya que mi hijo estudia en un colegio español y siempre estamos pensando en ir a las Islas para ver a la familia y a los amigos. Todos tenemos que ser responsables y optimistas con lo que hay que pensar en los demás”.